Los riñones no son un órgano que duela normalmente. No nos duelen los riñones por llevarlos al aire como advierten las abuelas y así pesa sobre la creencia popular. Además, es imposible que ‘enfermen’ por no llevar la espalda cubierta. Los principales factores de riesgo para desarrollar enfermedad de los riñones son la diabetes, la presión arterial alta, la enfermedad cardíaca, y los antecedentes familiares de fallo renal.

Se trata de dos órganos que son vitales para el correcto funcionamiento del cuerpo. Se encargan de filtrar la sangre, de mantenerla limpia y químicamente equilibrada. El Instituto Nacional del Riñón de Estados Unidos remarca que tienen forma de alubia, y que son del tamaño de un puño cada uno.

Contrariamente a lo que la gente piensa, se localiza cada uno a cada lado de la columna vertebral, cerca de la parte media de la espalda, no en la zona lumbar, y justo debajo de la caja torácica (las costillas). A diario procesan unos 190 litros de sangre, para eliminar unos 2 litros de desechos y de exceso de agua en el cuerpo, a través de la orina.

En una entrevista con Infosalus, el jefe de la sección de Nefrología del Hospital Universitario de El Bierzo de Ponferrada (León) y miembro de la junta directiva de la Sociedad Española de Nefrología (S.E.N.), el doctor Fernando Simal, advierte así, y pese a la creencia popular, de que los riñones no se enfrían, ni tampoco que por culpa del frío se producen infecciones de riñón.

«Lo que produce infecciones de orina son la presencia de gérmenes, así como determinados hábitos, pero nada que ver o relacionado con el frío. Es cierto que si no te abrigas la espalda puedes tener una lumbalgia, pero éste no es un dolor realmente renal, sino que se trata de una contractura de la musculatura cercana a los riñones», precisa el especialista.

Por su parte, el doctor Alberto Tejedor, nefrólogo del Hospital Gregorio Marañón (Madrid), indica también que el dolor en la zona lumbar no suele corresponderse con el dolor de riñones por llevarlos al aire, sino con un dolor muscular. «Cuando en periodo invernal uno se acatarra, y con una gripe o trancazo, es muy frecuente que haya dolores musculares acompañados de dolor de brazos, de piernas, y también de la zona lumbar. Pese a eso, se piensa que la culpa la tiene el frío, , que ha enfriado los riñones, cuando se trata de una afirmación o creencia falsa», remarca.

 


Lo que produce infecciones de orina son la presencia de gérmenes, así como determinados hábitos, pero nada que ver o relacionado con el frío. Es cierto que si no te abrigas la espalda puedes tener una lumbalgia, pero éste no es un dolor realmente renal, sino que se trata de una contractura de la musculatura cercana a los riñones


Hoy estas cepas de estreptococo son menos patogénicas o son menores porque la inmunidad general de la población ha mejorado, subraya Tejedor, aunque dice que se pueden ver pequeños brotes en poblaciones perdidas en la selva. «Estos problemas específicos del riñón se asocian a infecciones de vías respiratorias, al enfriarse, y están en el subconsciente de la población, fundamentalmente en nuestros más mayores», sentencia el experto del Hospital Gregorio Marañón.

¿CUÁNDO DUELEN LOS RIÑONES ENTONCES?

Pero, ¿pueden doler entonces los riñones? El doctor Simal señala que sí, en el caso de los dolores de cólicos, que son muy característicos, y que pueden ser tan fuertes como los de un parto, y difieren de ese malestar que sentimos en la zona lumbar muchas veces. «Cuando tienes un cólico te duele mucho la zona, tienes ganas de vomitar y estás mal», subraya el miembro de la Sociedad Española de Nefrología.

Aquí Simal recuerda el caso de las mujeres cuando van a tener o tienen la menstruación, que les molesta la zona lumbar y siempre se dice que duelen los riñones. El experto dice que generalmente no tiene nada que ver con estos, pese a la creencia popular de que se trata de un dolor de riñón.

Mientras, Tejedor aclara en este sentido que el dolor de un cólico de riñón es similar al de un puñetazo en el estómago, o al de un golpe en las partes nobles, «más visceral que somático», y que puede llegar a doler mucho. El experto explica aquí que el cólico de riñón se debe a un proceso que inicialmente no duele, el depósito de sales, fundamentalmente de calcio, en la parte interior de los riñones. «Mientras que esta pegado al riñón, el cálculo no duele, pero al soltarse para salir por la orina puede doler muchísimo hasta que es expulsado», concluye.

Fuente: www.infosalus.com