Niki Lauda, considerado uno de los mejores pilotos, ha muerto este lunes a los 70 años, según ha informado su familia en un comunicado. NIKI LAUDA, UN TRASPLANTE DE PULMÓN Y DOS DE RIÑÓN ( UNO DE SU HERMANO FLORIAN Y OTRO DE SU MUJER BIRGIT). El tricampeón mundial de la Fórmula 1, había recibido un trasplante de pulmón en agosto de 2018 y este pasado mes de enero fue hospitalizado casi 10 días por una fuerte gripe. Esta no ha sido el único trasplante, y es que en 2005 su jovencísima esposa, Birgit Wetzinger le donaba un riñón a los pocos meses de comenzar su relación. La mujer de Niki Lauda tenía 26 años cuando no dudó en donarle un riñón tras haberse hecho las pruebas su hijo Lucas y ver que no era compatible.

LA MUJER DE NIKI LAUDA SIEMPRE TUVO CLARO DONARLE UN RIÑÓN AUNQUE ERA SU NOVIA: De motu propio Wetzinger, no dudó en hacerse las pruebas y donárselo. En más de una ocasión Niki Lauda, confesaba que él no lo habría hecho ya que se conocían de muy poco. Pero la que ha sido su esposa hasta ahora estaba decidida: «Lo hago por ti, porque te amo», le dijo convencida de ello.

La joven azafata le salvó la vida en 2005, cuando el piloto tuvo que pasar por quirófano después de que el riñón donado por su hermano Florian, ocho años antes, le dejara de funcionar. Desde entonces, Lauda ha vivido 14 años con el riñón de su mujer. No fue hasta 2008 cuando la pareja contrajo matrimonio y se dio el sí quiero en una emotiva ceremonia. La exazafata ha estado todo el tiempo a su lado y llegaron a tener dos hijos mellizos, Max y Mía aunque él aportaba al matrimonio a a Lucas y a Mathias.


La familia, sabedores de lo que ha representado Lauda en la historia del motor mandaba un sentido comunicado: «Sus logros únicos como deportista y empresario son y serán inolvidables».


Niki Lauda, era muy querido dentro de su entorno y se ganó el calor popular. Su familia no ha podido tener mejores palabras hacia el austriaco que tanto ha brillado en la Fórmula 1: «Su incansable entusiasmo por la acción, su franqueza y su valentía siguen siendo un modelo a seguir y una referencia para todos nosotros. Fue un esposo, padre y abuelo cariñoso y lo echaremos de menos».

Como otros muchos de sus compañeros, Lauda parecía inmortal y venido de otro planeta. Y es que el corredor que ganó dos campeonatos mundiales en 1975 y 1977 con Ferrari y un tercero en 1984 con McLaren, sufrió un grave accidente en 1976 cuando corría en el circuito de Nürburgring. Esas imágenes del piloto austriaco envuelto en llamas quedarán en la retina para siempre. Sin embargo, a pesar de sufrir graves quemaduras, pronto regresó a pilotar su Ferrari con un casco modificado y conquistó su segundo título de la F1.

Tras dos años menos exitosos en Brabham y luego una pausa de dos años, Lauda regresó a la F1 por otras cuatro temporadas con McLaren y ganó el título de 1984 por medio punto sobre su compañero de equipo Alain Prost.

Tras retirarse del automovilismo, Niki no dejó el mundo del motor y la velocidad. Seducido por esta convirtió la aerolínea Lauda Air en una aerolínea internacional.

Lauda también regresó a la F1 lejos de las pistas, con Ferrari durante los 90 y en 2012 fue nombrado presidente no ejecutivo de Mercedes.

Fuente: Europa Press