La tasa de donantes no para de crecer y ésta es una de las mejores noticias. Cada vez son más las personas que deciden poner a disposición de los demás sus órganos una vez que han fallecido. En los últimos años la cifra ha aumentado y se debe, en buena parte, a la información que se recibe en torno a los trasplantes y al buen hacer de la gente.
Sevilla es una ciudad pionera cuando hablamos de trasplantes. En 1978, se realizó en el Hospital Universitario Virgen del Rocío el primer trasplante renal de toda Andalucía. Este momento situó a la capital andaluza en el mapa.

Desde entonces son muchos los profesionales del sector que han trabajado para seguir siendo una ciudad referente en cuanto a trasplantes. Entre 1990 y 1991 el Hospital Universitario Virgen del Rocío creó los programas de trasplantes hepáticos y los cardíacos, y desde entonces estas operaciones no han dejado de crecer.

Trasplantes actuales y de futuro
Los trasplantes que más se realizaron en Sevilla, según los datos de 2018, fueron los renales, con un total de 198 y les siguen los trasplantes de médula ósea, con una cifra de 133. También se suman a esta lista los trasplantes hepáticos, de córnea y cardíacos. En los dos últimos años la ciudad ha sido referencia nacional en cuanto a número de trasplantes realizados.

Al respecto de cómo serán los trasplantes que más se intervengan en el futuro tendrá que ver con el envejecimiento de la población y la presencia de enfermedades asociadas a ella. Enfermedades como pueden ser la hipertensión arterial o la diabetes mellitus probablemente hagan que tanto el trasplante renal como el cardíaco (órganos diana de este tipo de enfermedades) sigan siendo los que mas se realicen.

Esta tendencia también se verá en el trasplante hepático, donde el hígado graso no alcohólico va aumentando como indicación frente a otras indicaciones como las infecciones virales, que a día de hoy ya tienen curación.

Avances tecnológicos
La tecnología y la manera de realizar este tipo de operaciones también avanzará de cara al futuro, y las prácticas habituales serán la cirugía laparoscópica y los accesos mínimamente invasivos, además de los avances tecnológicos que se han ido implementando ya y que seguirán evolucionando.

Dichas tecnologías también se han incorporado al proceso de donación, de manera que el uso de dispositivos como el ECMO (membrana de oxigenación extracorpórea) permiten el mantenimiento de los órganos de donantes a corazón parado. La tecnología no sólo se basa en aparatos o dispositivos, sino que también contempla la ingeniería celular y el uso de terapias celulares avanzadas, por ello hay abiertas líneas de investigación para que los profesionales puedan tener un campo de actuación más amplio en el futuro.

Respecto a la calidad de vida de los pacientes, de aquí a unos años, seguro que se reducen los riesgos y los avances en los tratamientos inmunosupresores, de modo que tendrán un impacto positivo en la calidad de vida de los pacientes trasplantados. A pesar de que a día de hoy, el trasplante consigue unas tasas de supervivencia que no se consiguen con otros tratamientos o dispositivos en pacientes con enfermedad orgánica terminal.


aespecto a la calidad de vida de los pacientes, de aquí a unos años, seguro que se reducen los riesgos y los avances en los tratamientos inmunosupresores, de modo que tendrán un impacto positivo en la calidad de vida de los pacientes trasplantados. A pesar de que a día de hoy, el trasplante consigue unas tasas de supervivencia que no se consiguen con otros tratamientos o dispositivos en pacientes con enfermedad orgánica terminal.


 

Fuente: Diario de Sevilla