Cada día que pasa, son más las personas en el mundo con enfermedad renal crónica que llegan hasta el estadio final de la misma, y si bien existen terapias renales sustitutivas como la diálisis peritoneal y la hemodiálisis, no hay mejor tratamiento en estos casos que el trasplante renal.

Desafortunadamente la dotación de órganos para trasplantes no crece al mismo nivel que su demanda, e incluso en países como España (número uno a nivel mundial con la tasa de trasplantes por millón de habitantes más alta) con gran infraestructura y desarrollo de protocolos nacionales de trasplante, persiste una brecha importante que continúa ampliándose. La implementación de protocolos como los trasplantes de criterios expandidos, o en asistolia han permitido aumentar el número de pacientes trasplantados, pero estos siguen siendo insuficientes.

En la búsqueda de soluciones a esta situación, vemos otros enfoques como el desarrollo de riñones artificiales, en el cual se intentan crear maquinas portátiles que permitan duplicar las funciones de los riñones de manera similar a como lo hacen las máquinas de hemodiálisis, pero de forma continua, buscando que algún día sean lo suficientemente pequeñas y seguras como para extender su uso a todos los pacientes que las necesiten; incluso se espera que puedan ser insertados dentro del paciente.

Nuevos resultados

Pero también existen otras corrientes de investigación, aquellas que buscan crear riñones orgánicos en laboratorios. Es decir, generar riñones a través de cultivos celulares especiales. Recientemente, un artículo publicado en la revista Scientific Reports, parece dar nuevas herramientas para esta meta y acercarnos un paso más a su desarrollo.

Un grupo de investigadores nipones ha planteado un novel método para desarrollar riñones in vivo. Para realizarlo tomaron células progenitoras de nefronas (la nefrona es la unidad funcional del riñón)  de ratón y las implantaron en cultivos celulares que simulaban el mesénquima de un riñón en formación, evidenciando como estas células progenitoras se desarrollaban hasta formar nefronas completas. Luego, para demostrar la viabilidad de las nefronas, estas fueron trasplantadas a ratones tratados con inmunosupresores (para que no rechazaran las nefronas), comprobando como estas crecían y formaban conexiones con los vasos sanguíneos de los ratones receptores, filtrando la sangre de estos tal como lo haría una nefrona normal.

La comprobación de esta estrategia podría representar un método efectivo para la regeneración de riñones humanos en el futuro. Quedan muchos detalles por resolver y probablemente varias décadas antes de que veamos las primeras pruebas en humanos, pero sin duda marcaría un nuevo hito en el tratamiento y probable curación de la enfermedad renal crónica.


Un grupo de investigadores nipones ha planteado un novel método para desarrollar riñones in vivo. Para realizarlo tomaron células progenitoras de nefronas (la nefrona es la unidad funcional del riñón)  de ratón y las implantaron en cultivos celulares que simulaban el mesénquima de un riñón en formación, evidenciando como estas células progenitoras se desarrollaban hasta formar nefronas completas


 

Fuente: Dra. Ana Oltra. Servicio Nefrologia CHGUV